
Después de leer un artículo en Internet me he enterado que la razón (entre otras) por la que Zapatero ganó las elecciones generales el pasado año obedeció a la "capacidad creativa" de los publicistas, asesores de imagen, expertos en comunicación, especialistas en marketing y publicidad... que consiguieron un producto impactante entre las masas de españoles: "ZP".
Nos cuentan que la filosofía para crear "ZP" era calcada a la de JFK, aunque de eso se dieron cuenta después.
Lo importante es que los ciudadanos perciban una imagen de serenidad, optimismo, fuerza, solidez, capacidad de respuesta...
El ir bien vestido, el cabello, el color de la piel, el calzado, el maquillaje o el volumen corporal son manifestaciones claras y explícitas para un posible triunfo en las urnas.
Los políticos cada vez se preocupan más del mensaje político que lanzan a la ciudadanía, por eso recurren a los asesores de imagen o a las consultorías electorales, porque, en muchas ocasiones, una buena imagen vale más que mil palabras.
Es muy importante que las ideas que expone un político se correspondan con su imagen personal y su comunicación no verbal, para que no resten credibilidad a su discurso. De hecho, lo que pretende el asesor de imagen es cuidar que la palabra, la imagen física y la actitud gestual se armonicen para lograr una comunicación efectiva y creíble.
De lo que no cabe duda a estas alturas de la película es que la imagen de un político es un arma clave en la captación de votos.
La definición de hombre ‘metrosexual’, acuñada por el periodista británico Mark Simpson en 1994, se utiliza para describir al hombre moderno, que se muestra más cercano y sensible a los problemas de las mujeres, es educado, encantador, cultiva su atractivo y extrema los buenos modales. Es ese varón que, sin complejos, ha establecido una comunicación con su lado femenino sin por ello perder su condición de hombre. Según los estudiosos de esta tendencia del siglo XXI, los ‘metrosexuales’ han asumido la misión de acabar con el modelo del macho dominante, duro y autoritario que ha regido los destinos del mundo, la empresa y la política.
Sin embargo, a veces, la opinión pública se queda tan sólo con las novedades estéticas del político: cambiar el lado de la raya del peinado, acortar el flequillo o las patillas, quitar espesor a la cejas…Y no sólo es eso.
A nadie se le escapa los cambios de peinado que han realizado José Luis Rodríguez Zapatero y Jesús Caldera. El ministro de Trabajo pagó 30 euros por abandonar sus rizos y lucir un peinado más moderno, un precio que le pareció desmedido cuando supo que el nuevo corte le exigirá frecuentes retoques para no perder el estilo. Por su parte, al presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha cambiado varias veces la raya del peinado porque sus asesores le hicieron notar que su anterior ‘look’ le hacía la cabeza demasiado grande.
“Pero lo importante de la imagen de un político es que sea coherente con su discurso.”
Ahí tenemos como ejemplo a Evo Morales, presidente de Bolivia. Nos puede gustar o no la imagen de este hombre con su ‘champa’, pero lo que representa, ser líder de los indígenas bolivianos, es bastante creíble.
En el Congreso de los Diputados también hay normas implícitas de indumentaria. Aunque no hay reglas escritas que determinen el vestuario de sus señorías, todos saben que el traje y la corbata nunca están de más. Lo mismo sucede con el traje de chaqueta y falda de las diputadas. En ambos casos, otorga respetabilidad y credibilidad.
Sólo un puñado de diputados y diputadas jóvenes se atreve a acudir al hemiciclo con indumentaria más ‘casual’. Es una influencia norteamericana, una forma de hacer política más cercana a la calle, para que el ciudadano se identifique inmediatamente con la imagen de su representante.
La 'política de eslogan' -"España va bien"- ha sido sustituida por una política vistosa, cuyos principales ingredientes son, por una parte, los gestos y, por otra, la adopción de medidas políticas que tienen, en la mayoría de las ocasiones, una intencionalidad clara, "que se note que gobernamos nosotros".
En general, los políticos conocen bien la importancia del componente no verbal a la hora de comunicar, transmitir seguridad o mostrar sinceridad.
Zapatero manifiesta cierta tendencia a repetir algunos movimientos con los que trata de reafirmar los contenidos de su discurso.
Su estilo denota una notable firmeza en las ideas, suavizada con unas formas en apariencia más serenas.
Gestos característicos:
Zapatero: Subir y bajar una o ambas manos y brazos, acompañado con un leve asentimiento de cabeza (reafirma ideas). Manos juntas a la altura del estómago (protección, contención, espera)
Rajoy: Juntar las yemas de los dedos de la mano orientándolos hacia abajo (confluencia de ideas, conclusión)
Mirada durante el discurso
Zapatero: Al papel, a la izquierda, a la derecha; preferentemente a los escaños de su partido (búsqueda de apoyo)
Rajoy: Al papel, a la izquierda y derecha, pero especialmente al presidente del Gobierno (confrontación, sinceridad)
Desde su escaño
Zapatero: Tendencia a mirar a Rajoy mientras escucha su intervención, con la mano en la barbilla (evaluación, toma de decisión)
Rajoy: Tendencia a centrar su mirada en los papeles y notas (reflexión, valoración, esquivo)
Autoridad, advertencia
Zapatero: Índice extendido, con la mano algo abierta, puño semicerrado (autoridad relativa). Manos extendidas con palmas hacia abajo (contención)
Rajoy: Índice extendido, algo curvado, sin elevarlo demasiado (clarificación, advertencia, acusación)
Manos
Zapatero: Unión de las manos o las yemas de los dedos separando pulgares (apoyo de las ideas)
Rajoy: Utiliza ambas manos alternativamente, en ocasiones juntas. Mano izquierda en el bolsillo (carácter informal, reserva)
Puntualización
Zapatero: Pulgar e índice forman un círculo mostrando el meñique extendido.
Rajoy: Pulgar e índice formando un círculo; agita la mano con el índice hacia abajo.
Chaqueta
Zapatero: Cierra su chaqueta al comenzar a hablar (presentación más formal, cierre)
Rajoy: Abre su chaqueta en el turno de réplica (apertura)
Folios
Zapatero: Pasa las hojas girándolas, descuida su orden (seguridad)
Rajoy: Pasa las hojas girándolas, las coloca y cuadra frecuentemente (necesidad de organización)
Demostración
Zapatero: Muestra de forma ostensible folios, prensa, gráficas, elevándolas a la altura de los hombros (da prueba)
Rajoy: Muestra algún documento con cierta moderación (reforzando)
Contar con los dedos
Zapatero: Con ambas manos; el índice derecho marca desde el meñique de la mano izquierda (remarca especialmente los argumentos).
Rajoy: Con una sola mano, empezando por el pulgar (recalca la importancia)
Ritmo del habla; silencios
Zapatero: Uso del silencio como recurso (subraya ideas)
Rajoy: Agilidad en la emisión de ideas, que acompaña con gestos de brazos y manos (seguridad)
(Fuente)
A mi, particularmente, ver a Zapatero hablar y ver esos gestos estúpidos que hace con las manos y su cara de Mr. Bean, me pone de los nervios.
jueves, 12 de julio de 2007
IMAGEN POLITICA
Etiquetas:
Gestos de los políticos
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