martes, 3 de julio de 2007

Hablando una vez más de la Red

Internet se ha convertido en un refugio perfecto para opinadores anónimos, comentaristas improvisados, escritores ignorados, un mundo artificial en el que todos hablan y muy pocos escuchan o ¿se dice leen?.

Según los datos de Technorati -un buscador de weblogs-, el número de blogs se ha duplicado en los últimos cinco meses. Frente a los 7,8 millones de blogs registrados en marzo, el popular buscador reseña ya más de 14,2 millones de bitácoras y más de 1.300 millones de enlaces. Si este ritmo continúa, el número de weblogs se duplicará cada 5,5 meses.

Así pues, no queda más remedio que aceptarlo: Internet se ha convertido en un espacio masivo en el que cada vez más individuos encuentran un refugio, un mundo abierto en el que son libres de ser quienes realmente quieren ser. Se trata de un mundo artificial en donde pueden hacer -y sobre todo, decir- cosas que por algún motivo no pueden en el mundo real.

Algunos tecnófobos, como Giovanni Sartori, sostienen que este auge de dependencia a la Internet significa la destrucción del conocimiento y de los valores de la cultura. Que estos junkies informáticos son el más lamentable ejemplo del hombre ignorante, brutal e intelectualmente desposeído.

Y, por más apocalíptico que esto pueda sonar, es un poco cierto. Las libertades del mundo virtual son un arma de doble filo para quienes las adoptan sin restricciones. Y si no, pregúntenle al corazón del joven surcoreano que murió de agotamiento, tras permanecer 50 horas seguidas frente a su computador.


En la Red nadie tiene nombre propio, se llaman: Satán, Vikingo, Truenorojo, etc. Porque, claro, Internet es el paraíso de los anónimos. Se ocultan bajo sus apodos, como si se tratara de francotiradores en una azotea, apuntan y disparan los perores insultos: al fin y al cabo, nadie puede rastrearlos. Son muy pocos los que quieren opinar en realidad: sólo buscan demostrar su lucidez y su agudeza. Pero me imagino que lo que en realidad los impulsa es la envidia.

Porque la Web está poblada por una gran cantidad de periodistas ignorados y de escritores sin talento. Ahora: no voy a negar la calidad de algunos bloggers que han encontrado un espacio extraordinario para crear un nuevo lenguaje. O de aquellos que han revelado escándalos y abusos a través de este medio. Es decir, los que le han dado una función propia.

Pero no se puede tapar el sol con la mano. La gran mayoría de blogs -al menos los que he visitado- tiene el mismo tono confesional y llorón de la agenda de una niña de tercero de bachillerato ("Ayer me tiré a con Rosita", "La fiesta que organizamos con putas", "Soy súper").Lo que en realidad me produce mal de estómago es el tono seudo intelectual o de superioridad que tienen otras páginas.

No tengo nada en contra de la libertad de expresión. Entiendo que algunos tengan la necesidad y el derecho de manifestar sus opiniones, por el simple hecho, la mayoría de las veces de desahogarse, o simplemente por que si, o por que tienen algo que decir (son los menos). Pero me temo que casi nadie en el mundo virtual está honestamente interesado en saber lo que los demás piensan. Allí hay poco debate y mucha autocomplacencia. Basta ver cómo los editores de medios electrónicos organizan debates virtuales o chats y se encuentran con la triste realidad de que nadie quiere debatir. La mayoría -por no decir todos- no oye, sólo se impone.
Pero no nos equivoquemos, Internet no tiene la culpa. Es cierto que nunca antes un medio había sido tan libre -tan anárquico, tal vez-, pero precisamente se trata de un medio nada más. Y es que, ¿qué mejor lugar que Internet si uno es un pequeño ególatra? Me huele que todo esto de la libertad de expresión en Internet no es más que una excusa para validar el exhibicionismo que llevamos escondido.

La noticia de que un hombre pasa 50 horas seguidas frente a su computador y luego muere. Podría sonar trágico, pero tal vez para él fue normal. Así mismo, un italiano, Luca K., mantuvo durante tres meses un blog en el que planeó, discutió con los lectores y reflexionó sobre su decisión de suicidarse. Finalmente, lo hizo frente a todos. Sin duda fue la decisión más lógica, porque su vida -su vida 'real'- era la que sucedía frente a la pantalla del ordenador.

Y como ellos habrá miles que han trasladado la realidad a un mundo que no es tangible. Personas que han dejado su identidad de un lado y se han trasteado a un mundo cómodo en el que nadie está obligado a hacer nada. Un mundo artificial en el que la impunidad da un confort que no existe en algún otro lugar.

El efecto de Internet sobre todo lo que conocemos ha llegado a niveles difíciles de imaginar hace unos pocos años. Talvez el más conocido es el comercio electrónico que nos ha permitido el acceso, con solo el click de un ratón, a mercados para los cuales la distancia no existe.

Quién podría vivir hoy sin el correo electrónico, que nos ha permitido establecer relaciones con personas que de otra forma no hubiéramos conocido. De hecho, fue este medio el que me permitió conocer a algunos de mis mejores amigos.

Hoy están de moda otros nuevos usos de Internet que están afectando la forma en que nos informamos y entretenemos. Algunos de ellos están también cambiando la manera en que navegamos por la red mundial. Estos son el RSS, los blogs y el podcast. Me parece importante volver referirme a ellos, ya que se han consolidado como otros aportes maduros de Internet al estilo vida.

RSS es aquella tecnología que le permite al usuario navegar por sitios de interés sin tener que acceder a las páginas Web. Consiste en un agregador de noticias (feed reader), muchos de los cuales se bajan sin costo de Internet, mediante el cual se suscribe a canales RSS que son de interés. Al ejecutar el agregador se despliegan directamente en su pantalla las últimas noticias publicadas.

Ya ha habido suficiente información sobre blogs, que son bitácoras personales de opinión que pueden ser leídas y comentadas en forma interactiva y en tiempo real.

Los blogs deben contener muchos enlaces a otros blogs o páginas web que enriquezcan el tema tratado. Ya existen ‘blogueros’ que han sido oficialmente reconocidos en los Estados Unidos como periodistas.

También existen blogs en los que se publican fotografías y videos. Hoy cualquiera puede tener su blog personal y opinar sobre el tema que quiera. RSS también puede aplicarse a los blogs para enterarse de toda nueva publicación en él, sin tener que navegar.

Los blogs no pueden ser pesados ni largos. Deben actualizarse diariamente y cada nueva publicación debe ser corta, concisa y fresca. Muchos ‘blogueros’ desconocen esto y publican ladrillos larguísimos sin ningún enlace que complemente el contenido, dándole tratamiento de columnas de un medio tradicional. Estos blogs están llamados a desaparecer rápidamente, precisamente porque su autor no entiende de qué se tratan.

Podcasting es aquella tecnología que permite publicar contenidos en audio, no en streaming, sino para ser bajados a un computador para ser sincronizados en cualquier aparato MP3 y escuchados en cualquier momento. Ya existen programas de radio que están siendo elaborados por personas que nunca tuvieron acceso a los medios ni los recursos necesarios para crear una emisora tradicional. Hoy basta con tener Internet y la capacidad de elaborar y editar archivos MP3 para poder contar con una emisora de radio virtual.

En países más desarrollados, estas nuevas tecnologías están alcanzando un peso específico importante, hasta el punto de que poderosos comunicadores han sido controvertidos. Se ha llegado hasta a provocar sus renuncias por haber sido cogidos en mentiras y falsedades.


Con el boom de Internet, también hubo un gran impacto en la forma de hacer negocios. Este concepto dio vida a una gran cantidad de términos antecedidos de una 'e', entre los cuales los más conocidos son e-commerce y e-business, que son los que precisamente hacen referencia a las transacciones comerciales en el ciberespacio.

Hoy ya nadie se sorprende con la existencia de negocios en Internet. El mundo se adaptó y ya se aceptó que la Red es otro canal de ventas y que alrededor de él se tienen que generar modelos de negocios novedosos y atrevidos. Esto es lo que ha venido ocurriendo. Los conceptos importantes aquí son adaptarse y apalancarse.

Los medios de comunicación tradicionales también se montaron sobre esta ola, al publicar en Internet todos sus contenidos y actualizarlos oportunamente, aprovechando las características del ciberespacio. En estos últimos meses ha venido apareciendo otra gran influencia de la revolución de Internet. Este fenómeno ya ha asomado su cabeza en las primeras páginas de los principales diarios del mundo por los logros que ha obtenido. Hablo, nada más ni nada menos, del fenómeno de los web logs, más conocidos como blogs.

Un blog es un diario o una bitácora escrita por alguien sobre un tema específico y cuyo contenido puede ser comentado en-línea por cualquier cibernauta. Esta comunidad de 'bloggeros' ha logrado tumbar, hasta la fecha, a Dan Rather, uno de los principales presentadores de noticias de los Estados Unidos, y a Eason Jordan, un alto ejecutivo de CNN, casos ampliamente comentados por la prensa mundial.

Los medios tradicionales tienen que sentirse amenazados por esta nueva fuerza, equivalente a pequeñas publicaciones actualizadas oportunamente, que están creciendo en popularidad y, lo que es más diciente, en credibilidad, como lo demuestran los logros mencionados.

También hay que decir que un blog es una publicación que presenta el punto de vista del autor, sin censuras, ni editores, ni correctores de estilo. Por esto mismo hay que tener cuidado porque estos contenidos pueden carecer de la neutralidad que hace que una información sea veraz y objetiva. No se puede negar que seguramente existen blogs en los cuales se practica la calumnia y la injuria y que estas faltas a la ética pueden hacer carrera hasta llegar a perjudicar gravemente el objetivo de los escritos.



Pero también es cierto que en Internet existe una fuerza virtual que siempre le da equilibrio a todo ese ecosistema, de tal forma que la misma comunidad de 'bloggeros' seguramente hará que aquellos que se dediquen a la calumnia y la mentira no tengan futuro y sus propósitos oscuros sean puestos al descubierto.

En Colombia ya hay una comunidad fuerte de 'bloggeros', compuesta por gente joven, muchos de ellos periodistas. Los blogs y los agregadores RSS, que es la herramienta que permite hacerles seguimiento a los comentarios y actualizaciones de un blog sin tener que navegar permanentemente hasta él, son tecnologías que llegaron para quedarse. Los medios de comunicación, en especial los impresos, deben entender estas nuevas fuerzas y unirse a ellas para adaptarse y apalancar sus publicaciones en Internet.


Hay una creencia sobre los blogs muy difundida en la prensa colombiana: que los blogs son un nuevo medio de comunicación y una competencia a los medios tradicionales. La idea, claro, no nació en este país, y ha generado debates extensos en Estados Unidos, donde los blogs políticos y de opinión son una enorme rama de la blogósfera y ya han cobrado la cabeza de varios periodistas.


¿Hacen los weblogs periodismo? ¿Están encargados de juzgar a los medios tradicionales? Estas, creo yo, son preguntas mal planteadas desde el principio. Por supuesto, muchos blogs tienen la misma finalidad que los periódicos o las revistas: difundir noticias, informar. Hay otros que han saltado a la fama por ofrecer una visión alternativa de acontecimientos como la guerra de Irak o de los atentados del 11 de marzo. Y muchos más se dedican exclusivamente a parasitar y criticar a esos mismos medios.

Pero los blogs son mucho más que eso. Son un fenómeno cultural que tiene mucho más que ver con un diario personal: con una forma de ver el mundo y con una forma de asumir la identidad. El universo de los blogs es tan grande y complejo que no se puede reducir a un apéndice, un hijo o un juez de los medios impresos.

Para explorar esta relación entre medios y weblogs, quisiera recomendar tres blogs que abordan el tema:

- Mass Media & NN.TT., un blog colectivo en el que escriben en español una buena cantidad de especialistas en estudios de medios y ciencias de la información. Hace parte de un colectivo llamado IdeaSapiens , por cierto muy recomendable.

- El planeta en pantaloneta, una bitácora muy divertida que mezcla experiencias de un colombiano fuera de su país, con observaciones agudas sobre artículos de prensa.

- Y Ojo al texto, que creo es el que mejor le pega al punto cuando dice que un blog es un texto, al igual que un graffiti, un programa de televisión, una película o un libro. Nada de juez o medio alternativo. Su creador tiene otro blog en inglés: Narratives in Media and eCommunication y colabora en el ya mencionado Mass Media & NN.TT., y con el colectivo Bitácoras.org.

Artículos documentados por:

Felipe Restrepo
Semana

Rodrigo Restrepo


Semana.com

Guillermo Santos Calderón
EL TIEMPO

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